Sobre EL PUEBLO
Hemos tomado una decisión. No por un capricho, sino porque ya no hay tiempo para esperar. Fundamos nuestra aldea. Un lugar para la vida autodeterminada, la responsabilidad compartida y las decisiones claras. Aquí, los hechos valen más que las palabras vacías, y la convivencia forma el fundamento de un futuro con sentido. Se trata de dejar atrás la teoría y preparar el terreno para el mañana. Cada casa, cada pozo y cada pensamiento compartido es una piedra en este cimiento. Acompáñenos en este camino y conozca El Pueblo. Para contenidos visuales, le invitamos a visitar también nuestro canal de Instagram o YouTube.
Nuestra visión: una aldea descentralizada que se sostiene a sí misma
En plena naturaleza surge El Pueblo, una aldea descentralizada. Proyectamos pequeñas casas familiares rodeadas de huertos, animales, una escuela, un área deportiva y una pista hípica. El agua propia, la energía propia y la economía compartida son los pilares fundamentales. Esto no es un concepto. Es un paso siguiente que requiere personas dispuestas a participar en la creación. Conozca más sobre nuestro proyecto y los avances que ya hemos logrado.


Vivir la diversidad, pensar con claridad
Para nosotros, algo es fundamental: no buscamos personas que quieran imponer a los demás cómo deben vivir. Buscamos personas capaces de convivir con la diversidad. Algunos comen carne, otros no. Algunos disfrutan de una cerveza al final del día, otros prescinden de ella conscientemente. En nuestro espacio, esto no es un problema. Lo que cuenta es la capacidad de pensar con claridad y entender que no todos somos iguales. Se trata de apoyarnos mutuamente en lugar de controlarnos. Esta actitud es el núcleo de nuestra comunidad.
¿Dónde surgirá la aldea?
El lugar exacto aún no está definido. Sin embargo, priorizamos Asturias, al norte de España, una región con condiciones excepcionales para un proyecto comunitario sostenible. Asturias ofrece mucha naturaleza virgen, una densidad de nubes relativamente baja y grandes superficies disponibles. Debido al éxodo rural, en muchas zonas se encuentran inmuebles económicos, tierras y, en ocasiones, programas de ayuda.
Esto genera la oportunidad de revitalizar aldeas antiguas o crear una mezcla armoniosa entre estructuras existentes y nuevos edificios sostenibles. Los suelos fértiles y el clima suave del Atlántico crean condiciones ideales para la permacultura, la autarquía y la agricultura ecológica. Los periodos de calor extremo son poco comunes, mientras que las precipitaciones regulares aseguran buenas condiciones de crecimiento y recursos hídricos fiables.
La región también es excelente para un suministro de energía en gran medida autárquico: el agua, el sol y el viento ofrecen un gran potencial para las energías renovables. El paisaje es único; las montañas, los bosques y el mar cercano crean refugios naturales, espacios de recreación y una alta calidad de vida. Los recursos madereros, la diversidad ecológica y las áreas naturales protegidas marcan adicionalmente la región.
Asturias es conocida además por su fuerte cultura local, el sentido de comunidad y un estilo de vida auténtico. Al mismo tiempo, el turismo de naturaleza sostenible aporta posibilidades adicionales para el desarrollo local. Por último, los costes de vida aquí son significativamente menores que en muchas otras partes de Europa. La región es, además, fácilmente accesible en coche desde Alemania y cuenta con una infraestructura sólida. Todos estos factores convierten a Asturias en un lugar ideal para la construcción de un proyecto de aldea sostenible y cercano a la naturaleza. ¿Quizás el Algarve después de todo?


Una nueva forma de habitar
El Pueblo representa una vivienda que une lo antiguo con lo nuevo. Las estructuras tradicionales se encuentran con la arquitectura contemporánea: de forma orgánica, abierta y en armonía con el entorno. Los espacios interiores se abren hacia el paisaje. Grandes ventanales, materiales naturales y formas fluidas crean lugares de calma, encuentro y refugio.
La naturaleza dicta la forma: los edificios se integran en el terreno, los bosques y las estructuras existentes. Cada espacio, cada detalle surge del diálogo entre la persona, el lugar y el material. Así no nace una aldea común, sino un espacio vital en el que la arquitectura, la naturaleza y la comunidad se funden en una nueva forma de habitar.
Forme parte de nuestro equipo central
Estamos formando el equipo central. Buscamos personas con diversas habilidades y competencias para afrontar todas las tareas necesarias. Ya sea en construcción, agricultura, energía, educación, salud, organización o comunidad, buscamos personalidades comprometidas que no solo tengan ideas, sino que estén dispuestas a construir activamente este lugar y a aprender cosas nuevas. Aporte su singularidad a El Pueblo..

Si su lugar está en lo nuevo
Si su lugar no se encuentra en lo antiguo, sino en la construcción de algo nuevo: entonces, escríbanos. ¿Quiere formar parte? Complete nuestro cuestionario; después, nos pondremos en contacto con usted para conversar sobre los siguientes pasos. ¡Nos alegra conocerle y diseñar juntos El Pueblo!